>  Después de meses de ensayo, llegó la negativa de autores para representar «esperando a Gogot», «por no tratarse de una compañía profesional», después de cuarenta años de representaciones Manuel no era considerado profesional del teatro por autores. Las obra se suspendió y el dinero de las entradas se devolvió al público, proponiéndoles que asistieran al ensayo general como despedida del montaje teatral ideado por Macià. El grupo de espectadores aguardaban junto a la entrada del teatro Principal hasta que un miembro de la compañía les pidió que le siguieran, entrando por la puerta para personal, el grupo recorrió distintas estancias del edificio, como el taller de vestuario, la carpintería, hasta llegar a la planta superior atravesando los camerinos, donde los actores terminaban de maquillarse y hacer los ejercicios de calentamiento previos a la función. Una vez acomodados en el patio de butacas, sin un asiento libre, Manuel inició un monólogo trágico-cómico explicando la situación de la compañía, la negativa de autores y el esfuerzo del grupo para llegar a esta fecha.

La escenografía minimalista pero efectista, incluyendo dos lunas, obras del artista Manu Navarro y la iluminación fueron uno de los platos fuertes, destacando el monólogo que interpreta el esclavo en la obra y la impecable actuación de las cuatro actrices y el actor.

Una representación única, impecable, inolvidable que el público agradeció poniéndose en pie y aplaudiendo durante casi veinte minutos, para finalmente invadir el escenario y compartir el momento con los miembros de la compañía.

Esa noche, Manuel Macià, gracias a la providencial detección y rápido diagnóstico de su nuera Rosa, fue ingresado de urgencias por sufrir un ictus; del que se repondría sin secuelas.

 

 

Sinopsis

Samuel Beckett escribió esta trama, en francés su segunda lengua, a finales de 1940 y fue publicada en 1952. Esperando a Godot, es una obra perteneciente al teatro del absurdo. La obra se divide en dos actos y, en ambos, aparecen dos vagabundos que esperan en junto a un camino a un tal Godot, con quien (quizás) tienen alguna cita. El público nunca llega a saber quién es Godot o qué tipo de asunto han de tratar con él. En cada acto, aparecen el cruel Poz-zo y su esclavo, seguidos de un muchacho que hace llegar el mensaje a los vagabundos de que Godot no vendrá hoy, «pero mañana seguro que sí».

Esta trama, que intencionalmente no tiene ningún hecho relevante y es altamente repetitiva, simboliza el tedio y la carencia de significado de la vida humana, tema recurrente del existencialismo.

 

Aunque, en esta ocasión, no se recogió critica desde la prensa, queremos reseñar un comentario que oímos salir desde el público: «Han sido veinte minutos de aplausos, con el público en pie al final de la función. Ha sido emocionante».

 

Reparto

Francisca Garau, Nuria Rigo, Ángel Colomer, Lola Paniza y Raquel Rivero.

Las lunas son obras del artista Manu Navarro
Vestuario Lola Paniza
Comunicación y prensa Alejandro Macià
Técnico Adrian Macià
Maquillaje Catalina Palau
Adjunta a dirección Inés González
Escenografía y dirección Manuel Macià